lunes 9 de junio de 2008

Retos de la UCR y renegociación del convenio FEES


Alberto Cortés Ramos, 9 de junio de 2008.

Algunos retos de la UCR en la coyuntura actual

La UCR se encuentra inmersa en una compleja coyuntura que la obliga a enfrentar, al menos, tres grandes retos:

1. La construcción del relevo generacional. En años recientes se han pensionado gran cantidad de docentes muy bien calificados, debido a las modificaciones al régimen de pensiones del Magisterio. La UCR debe intentar mantener un vínculo fluido con sus ex–docentes, a la vez que prepara la formación del relevo generacional. Para lograrlo debe, por un lado, estimular la formación de posgrado en sus docentes jóvenes y, por otro lado, desarrollar políticas e incentivos salariales y no salariales que les permitan reinsertarse y permanecer en la universidad a la vez que se reduce el interinazgo. Si bien se han dado pasos importantes en la solución de este desafío, falta mucho por hacer para lograr la consolidación de un núcleo duro de académicos dedicados principalmente a la universidad.

2. Ampliar la oferta académica por medio de la regionalización. Una gran cantidad de jóvenes talentosos de todo el país no entran a la UCR debido a la falta de cupo. La UCR debe ampliar su oferta académica para reducir esta brecha. La apuesta principal en esta línea debe ser la diversificación y ampliación de la oferta académica regional para garantizar una verdadera democratización del acceso a la UCR y cubriendo las necesidades de diversas regiones del país.

3. Consolidar una universidad de la información y el conocimiento. Vivimos en un mundo cada vez más interconectado por las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento. Esto abre un enorme potencial para el trabajo académico virtual así como para la participación en redes de conocimientos locales, regionales y globales. Frente a esta realidad, la UCR tiene el doble desafío de, por un lado, incorporar las tecnologías de las info-comunicaciones en su quehacer fundamental y, por otro lado, contribuir a la “alfabetización digital” de nuestro pueblo en todos los ámbitos de su cotidianidad: económica, social, política, cultural y educativa.

Aunque estos retos no son los únicos, enfrentarlos de manera adecuada requerirá de mayores recursos financieros que los actuales.

Las descalificaciones del ministro y la próxima renegociación del Convenio FEES

Frente a esta situación, preocupa que recientemente (La República, 06/06/08), el señor Guillermo Zúñiga, ministro de hacienda y profesor universitario, descalifique la solicitud de más presupuesto por parte de las universidades públicas, asociándola con despilfarro de recursos (¿no es una forma solapada de sugerir corrupción?). De forma irresponsable, en esas declaraciones el ministro plantea la necesidad de reducir el presupuesto universitario en un contexto en que su ministerio todavía adeuda 15 mil millones de colones al CONARE por ajuste relacionados con ajustes en la estimación del PIB.

No pareciera que las declaraciones del ministro sean antojadizas ni gratuitas sino más bien pensadas como parte de una estrategia gubernamental para obligar a las universidades públicas a entrar en una posición de debilidad a la nueva negociación del Convenio FEES, que arranca este año y culminará el próximo.

Unidad en la diversidad para defender la Autonomía Universitaria. Ante esta situación, las comunidades universitarias deben mantenerse unidas en su diversidad para exigir al gobierno el respeto al principio constitucional de la Autonomía Universitaria y el cumplimiento de su corolario económico: un adecuado financiamiento de la educación superior pública.

Nuestra demanda no es antojadiza ni descabellada. Las universidades públicas apenas están recuperando el presupuesto que tenían antes de los 90s, siendo la primera vez que aspiran a que el financiamiento estatal crezca en términos reales, aumentando del 1.05% en 2009 al 1.5% del PIB en el 2014.

Este aumento es necesario para enfrentar de manera adecuada los desafíos planteados y poder cumplir con el Estatuto Orgánico de nuestra universidad que en su artículo 3 nos mandata a: “… contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común…”.